Según el ingeniero químico Richard Lunt, que ha participado en el proyecto, "el dispositivo usa moléculas orgánicas que absorben radiación luminosa en longitudes de onda no visibles, como ultravioleta o infrarroja. Como los materiales no absorben ni emiten luz en el espectro visible, son transparentes a nuestra visión" explica. Su eficiencia energética ronda el 1%, pero estos expertos creen que podría superar el 5%, lo que permitiría su explotación comercial dentro de unos años. Miles de investigadores de todo el mundo trabajan en desarrollar nuevas formas de energía más limpias y menos intrusivas. Este es un ejemplo más de la importancia de la investigación y el desarrollo para conseguir un futuro menos contaminante sin renunciar al consumo energético actual.Fuente: www.muyinteresante.es
Judit Sánchez Nogueras
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